Visa de Tailandia para ecuatorianos

Si eres de Ecuador y no sabes como obtener la visa para Tailandia, aquí encontrarás a detalle los pasos a seguir.

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Si llegaste a este sitio es porque de seguro ya decidiste visitar Tailandia o porque estás en ese limbo de incertidumbre en el que aún no has tomado la decisión. Si eres del primer grupo te felicito porque es un lugar espectacular que amerita conocer y si estás en el grupo del limbo solo te puedo decir que Tailandia tiene todos los colores de la aventura que pueden provocar que te adentres y te enamores de una cultura totalmente distinta a la nuestra.

De acuerdo a información del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, Tailandia se encuentra en el listado de países que SI requieren visa a ciudadanos ecuatorianos. Sin más preámbulos, en base a mi experiencia cuando averigüé acerca del trámite de visa que requería no encontré información específica para ecuatorianos por lo que me permito a continuación describir los pasos a seguir:

  1. Ingresar a la página de la Embajada del Reino de Tailandia en Perú http://thaiembassylima.com/es/ y descargar el formulario de solicitud de visa en la sección Información General de la Visa.
  2. Contactar a la Embajada thaiembassylima@gmail.com. (actualizado a Junio 2018) indicando su motivo de viaje. Un representante responderá indicando a que persona deben dirigir los documentos y el pago a realizar vía Wester Union.
  3. El formulario se completa a mano en inglés con la letra más legible posible y una fotografía con fondo blanco de 3.5 x 2.5 cm.
  4. Uno de los puntos del formulario solicita indicar la reserva del pasaje, para lo cual pueden hacer lo siguiente. Primero, reservar del vuelo Quito – Nueva York y el siguiente vuelo buscar desde Nueva York en la aplicación Hopper o cualquiera de su agrado para revisar los vuelos más económicos. Realizar la búsqueda de vuelos y decidir una aerolínea. Luego, visitar la página de la aerolínea escogida y abrir una cuenta de usuario. Continuar con los pasos de compra, pero antes de realizar el pago en la misma página se ofrece la opción de reservar; es decir, no hace falta pagar en ese momento (no es recomendable comprar el pasaje si no se cuenta aún con la visa). Una notificación junto con un PDF llegará al correo electrónico registrado. Finalmente, imprimir esos documentos y adjuntar a la solicitud de visa.
  5. Anexar la reserva del hotel (pueden hacerlo en Despegar, Airnbn, etc.).
  6. Añadir los estados de su tarjeta de crédito y de su cuenta bancaria (3 meses).
  7. Adjuntar 2 fotos como la del punto 4 y la copia de la página de datos del pasaporte vigente.
  8. Copia del carnet de vacunación de fiebre amarilla (mínimo 10 días).
  9. Adjuntar el pasaporte con el resto de documentos (no tengan miedo, no se va a perder).
  10. Ir al DHL más cercano con todos sus papeles y solicitar enviar a la Embajada de Tailandia en Perú.
  11. Realizar el pago en Western Union a nombre de la persona indicada en el correo de respuesta de la Embajada del punto 4.
  12. Escanear el recibo de pago de Western Union y enviar un correo electrónico a la Embajada indicando que ya han enviado el sobre de documentos y se ha efectuado el pago correspondiente.
  13. Esperar 20 días.
  14. Llegará una notificación que su sobre de respuesta ha arribado a la oficina de DHL donde fueron inicialmente .
  15. Voilà! Verán en su pasaporte impregnada la visa Tailandesa.
  16. A planear el viaje!

Viajar sola por primera vez…

Si aún no te decides a sentir esa libertad exquisita de viajar sola y saberte dueña de tus riendas, sólo puedo decir que el mundo está ahí para ser vivido, cruza fronteras y enfrenta ese demonio llamado miedo. ¿Qué más puedo decir? Cuando viajas sola las sensaciones se multiplican.

Un día después de mi cumple! Viajar sola fue mi regalo de cumpleaños. Koh Phi Phi

Existen momentos en la vida que dejan huella en el espíritu de cada ser humano; en mi caso puedo decir que uno de ellos fue cuando decidí viajar sola por primera vez.  Quería un cumpleaños diferente, quería recibir con broche de oro a mi último patito y cierto día vi un video de Lagoon en Phi Phi Island; y desde ese momento no se me apartó la idea de que tenía que ir al otro lado del mundo.

“Cuando a una mujer se le mete una idea a la cabeza, es mas fácil arrancarle la cabeza que la idea.” Anónimo

Así fue como decidí  ir a Tailandia, un viaje de 21 días y realmente hasta ahora es mi viaje favorito porque me transformó en lo más profundo. Debo mencionar que inicialmente invité a una gran amiga para realizar este viaje, pero por razones de la vida ella decidió quedarse y yo decidí aventurarme sola; tiempo después la vida nos mostró que tanto para ella como para mi fueron las mejores decisiones que pudimos haber tomado.

Meses antes de la fecha del viaje revisé cuanto pude de mi país destino, aspectos como su cultura, lugares de interés, clima, vestuario, gastronomía, transporte, trámite de visa (¿Cómo obtener la visa Tailandesa si eres de Ecuador?), vacunas requeridas, pero sobre todo leí acerca de como era el asunto de viajar sola. Organicé mi ruta con antelación (Bangkok, Chiang Mai, Chiang Rai, Krabi y Phi Phi Islands), compré mis pasajes, reservé en línea el hospedaje únicamente para los dos primeros lugares de mi itinerario, conseguí así mismo el pasaje del tren nocturno más famoso del país Asiático que me llevaría desde la estación Hua Lamphong en Bangkok a la estación de Chian Mai en un vagón exclusivo para mujeres y niños (página de reservas de pasajes de tren Thairailticketwayticket.com) y reservé el día que sería cuidadora de un elefante en Chiang Mai. Para todo lo demás decidí no pensarlo mucho y que simplemente lo iría planeando sobre la marcha.

Aún recuerdo esa sensación al salir del aeropuerto y percibir esa mezcla de olores, el calor asfixiante que sentía que me aplastaba contra el piso (me considero una plantita de páramo acostumbrada al frío y altura de la Sierra Ecuatoriana). Se sentía la fatiga, pero no se comparaba con la inmensa felicidad de haber llegado y toda la chispa que mi corazón albergaba. De camino a mi hostal ubicada en la zona antigua de la ciudad, no encontré a nadie visitiendo de otro color diferente al negro (arribé una semana después del fallecimiento del Rey Bhumibol Adulyadej, el monarca que más tiempo llevaba en el trono en el mundo). Era impresionante e impactante ver a todos de luto, altares de flores y ofrendas con la imagen del Rey desde en los hoteles 5 estrellas hasta en el kiosco más humilde, las vallas publicitarias que antes eran el hogar de anuncios estaban remplazados por notas de pesar y condolencias de distintas instituciones públicas y privadas. Rostros tristes por doquier y es que en realidad respetaban y amaban a su Rey. Era una pérdida devastadora. Al mismo tiempo, no dejaba de sorprenderme ante los cientos de motocicletas que inundaban calles y avenidas (luego comprendí que con el tráfico feroz son la mejor alternativa).

Por qué una maleta de ruedas tan incómoda?
Por una lesión de rodillas no podía cargar cosas pesadas, pero no permití que se convierta en un motivo para no viajar.

Una de mis anécdotas favoritas de mi primer día en Bangkok fue que el taxi que tomé para llegar al hostal no pudo llegar a la dirección dado que toda la zona cercana al Gran Palacio estaba restringido el paso tanto para vehículos y tuk tuks por el funeral del Rey; por lo que el chofer me explicó que si quería llegar a mi hotel tenía dos opciones: caminar 2 km. o tomar una moto taxi. Si! Habían motos taxi! Así que decidí hacerlo como los grandes! Me embarqué en una moto taxi con todo mi equipaje. Una mujer de estatura pequeña que apenas hablaba inglés era la conductora y recuerdo ir aterrorizada abrazada a su cuello. Corríamos y de pronto más de 20 motos aparecieron… Todos me veían con curiosidad cargando mi mochila en esa moto… Yo simplemente pude sonreír y decirme a mi misma: Si señora! Esto es Bangkok!

Luto por el Rey Bhumibol Adulyadej

En mi primer día en Bangkok me sentía algo frustrada por el funeral, pero luego comprendí que estaba viviendo un acontecimiento nacional y que estaba presenciando en todo su esplendor la cultura viva de sus habitantes. Durante la tarde me acerqué al Gran Palacio pero fue imposible ingresar ya que gente de todo el país a lo largo de esa semana iba a Bangkok a despedirse del Rey (cientos de personas vistiendo de luto).

Río Chao Phraya

Visité otros templos, un museo, tomé por primera vez un tuk tuk (es uno de los medios de transporte más comunes y baratos, hace las veces de taxi pero es una moto ensamblada con una carrocería para llevar de 2 -3 pasajeros) y también abordé un bote taxi que era lo mismo que un bus pero sobre los canales y luego tomé otro para navegar por el gran río. La magia de lo desconocido hacía que cada paso sea una aventura y quería devorar cada segundo, no perderme nada y sentir el pálpito de la ciudad. Mi corazón solo me gritaba las grandes ganas de conocer, respirar y sentir a Bangkok. Esa noche me trasladé al SkyBar Siroco (sería lo único que hiciera de Hang Over II) y me maravillé con el jazz en vivo mientras contemplaba la ciudad con su infinito mar de luces.

Los templos Budistas son muy comunes en todo Bangkok.

Cuando emprendí mi travesía cargaba mil y un miedos en mi mochila que fui desechando a medida que avanzaban los días. Cuando regresé, mi mochila estaba llena de nuevas experiencias, alegrías, amigos y esa infinita sensación de creerme capaz de poder convertir en realidad cuanto me proponga en la vida. Aprendí a confiar más en mi instinto y a disfrutar de mi propia compañía. Al final todo lo celebré con un recuerdo de tinta negra impregnado en mi piel. Simplemente puedo decir que regresé siendo otra, regresé siendo una mujer mucho más segura de mí misma, más enamorada de la vida y sobre todo regresé amándome más porque descubrí que soy capaz de enfrentar el miedo y de derrotarlo.

Un mundo por recorrer…

¿Por qué Alma Viajera existe?

Salar de Uyuni

Desde hace algunos años atrás descubrí la mágica fascinación de enamorarme de cada sitio nuevo que visito y de todo cuanto mis sentidos puedan percibir llenando de más experiencias al corazón. Simplemente dejar que el ímpetu del alma sea libre y la mente se sorprenda ante cada horizonte.

Espero que los relatos de mis pasos puedan servir de guía a quienes empiezan a viajar y que mis líneas puedan inspirar al menos a alguien para que se aventure a asomar al mundo.

 

Angélica